miércoles, 23 de febrero de 2011

De mi trauma con las palomas

Le tengo fobia a las palomas, detesto su aleteo, detesto el terrible currucucú que sale de sus entrañas, detesto que se agrupen en ávida multitud a forcejear por migajas.
He visto palomas con muñones en vez de patas, desplumadas y tuertas, he visto muchímas palomas gordas que a duras penas se pueden mover de su sitio.
He visto como, en ritual de cortejo, se hinchan como un globo y persiguen a otra paloma en un grotesco espectáculo, mientras el consabido y gutural sonido se escapa de sus picos.
Las he visto también muertas, sobre su propio excremento, mientras que otras palomas comen basura a su alrededor.
Las he visto, y debo decir que les temo, no me gusta pasar por entre palomas, me paralizo en la plaza de Bólivar y, en general, en cualquier lado donde proliferen.

Esta fobia, convertida ahora en molestia o incomodidad, ha venido disminuyendo con el tiempo, transformándose en una triste resignación a una plaga pulgosa y voraz que porta enfermedades y que come cualquier tipo de basura.
Sí, estoy resignado a convivir con ellas y deambular por el espacio público que, desafortunadamente, ellas ocupan.
El origen de este fenómeno que relato, proviene de un corto que vi cuando aún existía Locomotion, donde retrataban a un policía famélico que se aprovecha de una anciana para robarle comida disfrazándose de paloma.
Con el tiempo, mi mala memoria y nuevas experiencias transformaron el recuerdo que tenía del corto, para hacerlo un poco más lúgubre.
No obstante, no deja de ser impactante, y al volverlo a ver, siento un fuerte malestar hacia las palomas, y sus ojos rojos, que era el detalle que más recordaba de la cinta en cuestión.

Curiosamente, cuando lo vi por primera vez, yo estaba desvelado y solo, y presa de aquella hipersensibilidad que aparece en medio de la noche cuando somos susceptibles al ruido más pequeño y por qué no, a ilusionarnos con un proyecto fútil y a enamorarnos con una canción.
Ahora, desvelado, pensé en el corto, y me di a la tarea de buscarlo; no fue tarea tan difícil ya que es un corto aclamado, con un premio BAFTA y una nominación al mejor corto en los premios Oscar.

Addenda 1:

El creador del corto es a su vez el responsable de Las trillizas del Belleville.

Addenda 2

Las palomas poseen la característica que segregan una especie de leche materna para alimentar a sus crías. Repugnante.










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