sábado, 19 de noviembre de 2011

Black Eyed

"Tierra de nadie, oscuridad
  sin rumbo fijo debes vagar
  pero recuerda que ahora
  eres libre! (Tierra de Nadie, Barón Rojo).


Ayer escuchaba una canción de Death Cab for Cutie llamada Bixby Canyon Bridge, canción que no suelo escuchar mucho, y jamás le había prestado suficiente atención a la letra.
Bueno, pues me enteré que la canción habla del viaje del vocalista de la banda en cuestión por la zona californiana Big Sur, rastreando los pasos del escritor Jack Kerouac descritos en la novela titulada igualmente Big Sur:

In the silence it became so very clear
That you had long ago disappeared

And I cursed myself for being surprised
That this didn't play like it did in my mind

El día que Diego Andrés se murió, traté de buscarlo, de sentir sus pasos por las calles en la noche de Popayán, pero las cosas, al igual que en la canción, no salieron como me las había figurado, y las calles se sintieron desoladas y amenazadoras, y los faroles proyectaban una luz diferente, aciaga.
De tal forma que me guarecí en el bar de unos amigos y me emborraché con cerveza, y lo pensé mucho.
Y muchos eventos que me habían parecido triviales cobraron importancia a nuevas luces, como cuando me mostró lleno de emoción una canción en harapos, y yo le dije que me parecía una canción pendeja...

Ahora que no está me da rabia, me da mucha rabia no haber poder compartido con el muchas cosas que sé le hubieran gustado, me da rabia no haber aprendido muchísimas cosas que podía enseñar.
Su muerte no ha sido un dolor sordo, más bien uno que ataca de repente, cuando sabés que el habría tenido algo que decir, cuando sabés que su luz habría podido iluminar algún oscuro problema de esos que nos aquejan constantemente.
Se habría reído de buena gana de las últimas estupideces que he cometido.
Maldita sea, que piedra que se haya ido, y no haberme podido despedir.
Te extraño mucho enano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores